sábado 17 de mayo de 2008

Miércoles 30 de Abril de 2008.-

Otro día más, mismas rutinas.

Cuando me acerqué al control de enfermería vi que eran las 6:45, demasiado pronto me había levantado, y no me dejaban estar fuera de la habitación hasta que no fueran las 7:30 o las 8. Me volví a la cama, con la esperanza de que me nueva compañera de habitación (el día anterior me cambiaron a otra habitación en la que al menos ya para usar el baño no tenía que andar pidiendo la llave constantemente) pero la nueva compañera roncaba como no he oído roncar a nadie, y a pesar de la medicación me despertó a media noche o vete a saber la hora que era, y no había podido dormir ni descansar, así que tenía un tremendo dolor de cabeza.

Cuando regresé, la muy jodía se había movido de posición y ni resoplaba, qué cabrona, pensé! E intenté volver a dormirme, aunque no lo conseguí.

En cuanto oí que había más movimientos por los pasillo me levanté, eran las 8:00, pedí mi estuche de lentillas y nuevamente a vueltas con que no estaban permitidas, a personal “nuevo” con el que daba me venía con la cantinela, y yo tenía la autorización de mi psiquiatra de que si. Pero todavía encima me decían, pues allá tú entonces si no haces caso de las reglas…

Te aseguro que he sido, de lo más sumisa, paciente y suave con todo el mundo, compañeros y personal, porque sabía que lo que menos me convenía era revelarme o protestar para llamar la atención, eso se lo dejaba a otras, que a base de rabietas conseguían lo que querían; en fin, pero miraba para otro lado y solo pensaba en mi y cómo era lo correcto que yo hiciera, a pesar de que con esa actitud lo único que conseguía era que hasta para poner la mano para que me dieran un poco de jabón para lavarme las manos, tuviera que esperar, y que a otros y otras que exigían otras cosas las atendieran antes.

Por la mañana tuve la pertinente charla con mi psiquiatra, yo me encontraba mucho mejor, relajada, tranquila. Como él decía, el lugar estaba haciendo su trabajo conmigo, pues ya había dejado de pensar en el suicidio, quería seguir adelante con mi vida, aunque de momento siguiera siendo una vida de mierda, pero algo tendría que buscar, como siempre he hecho para seguir adelante, estaba convencida.

Pedí permiso para tener entre mis cosas de aseo, un bote de espuma de pelo (que no es spray) ya que siempre para mi había sido muy importante mi aspecto exterior, verme yo bien, me dijo que perfecto, sin problemas, siempre que solo la usara en el momento de la ducha y luego quedara guardad todo el tiempo en el control, le contesté con gran sonrisa que sin problema. Y ya que estaba así de generoso me arriesgué, como le dije, a ir un poco más allá pidiendo, y me dijo… a ver… le pedí si seria posible que me trajeran los apuntes, que eran todo hojas y en un par de semanas tenia dos exámenes que no quería dejar de hacerlo. Le pareció una idea fantástica, eso indicaba mi mejora; tenía pensamientos de futuro.

Salí encantada.

El resto del día pasó observando al resto de mis compañeros. Con la primera chica que compartí habitación llevaba un año sin salir y era bulímica/anoréxica o viceversa, o como fuera. El caso es que su aspecto físico no delataba nada de eso, eso si, me fijaba en las comidas y apenas probaba nada. Era poco habladora.

Observé a las dos anoréxicas que más me llamaron la atención el primer día, a una de ellas la daban el alta definitiva hoy, desde luego estaba delgada, pero ni punto de comparación de con la que todavía se quedaba allí. Hablaron conmigo, aquello no es un sitio para hacer contactos sociales o para como en otras plantas de hospital hables o te hable tu compañero de habitación y te diga, y a ti que? Qué te ha pasado? Pero si hablamos de la consulta que habíamos pasado, lo contenta que estaba la chica que se iba de alta, que era ya la segunda vez que estaba allí, y debería andar por los treinta y alguno, por los comentarios que hizo que llevaba toda la vida con su marido, entre novios y demás unos quince años. Las la deseamos que fuera fuerte y que esta vez sería la buena y si nos teníamos que ver, que fuera fuera de allí. La otra chica se encontraba mal, llevaba mes y medio, pesaba 36 kilos y media mas de un metro setenta, y había conseguido engordar 3 kilos, pero su psiquiatra solo se limitaba a decir… quieres salir… engorda….y ella decía que ya no podía hacer más de lo que hacía, y que ahí ya había cumplido su tiempo y que necesitaba un centro especializado para que la siguieran ayudando a superar su enfermedad, que no iba a ser tan tonta de dejarse morir de hambre…

La normalidad con la que se hablan de estas cosas o de otras muchas con respecto a comportamientos y enfermedades de la mente, solo pueden darse en un sitio como ese y que no te llamen “loco”…

El día anterior conocí a un chico que vive en mi barrio y a tan solo una calle por delante, no más de 800 metros de mi casa, y que ninguno nos conocíamos ni de vista, supongo que por la diferencia de edad, él no se si llegaría a los veintisiete años. Y ni idea de las razones por las que estaba allí, total apariencia normal, y tampoco se el tiempo que llevaba. Me dijo que seguramente como al día siguiente era festivo, que iba a pedir “puente” es decir el nivel donde te dejan irte a casa a pasar el finde y volver el domingo a dormir al hospital. Efectivamente se lo concedieron. En cambio a otros enfermos solo les dieron como festivo el día siguiente, es decir, salían hoy por la tarde, dormían en casa y por la tarde al día siguiente tenían que volver al hospital.

Yo eso ni me lo planteaba siquiera.

Llegó nuevamente la hora de la visita, esta vez vino mi cuñado con mi hermana, y nos fuimos al “chiringuito” como lo llamábamos, mi madre había traído cosas para “merendar” todos… estas madres… como la dije, pero bueno, a que venimos aquí a verme o de pic-nic????

Me trajeron la espuma y los apuntes, pues el día anterior les dije que iba a pedir permiso para que me lo dejaran, y que si no me lo daban, pues nada, que se lo volvieran a llevar.

Y llegado el momento de volver de nuevo a entrar en la planta, entre con mi madre y mi hermana. Ya en el mostrador del control entregué primero la bolsa transparente con mi ropa interior limpia para que la guardaran y también les día la espuma, que tenía el permiso del doctor, pero se negaron alegando que era spray, insistí pues tenía el permiso, me puse nerviosa y empecé a llorar pues me sentía impotente, sobre todo habiendo visto las cosas que había visto “rular” entre algunas personas y habitaciones y eran prohibidas; total que además de eso pedí si podía tener mis apuntes, y más negativas, entonces intentaron calmarme, pues estaba perdiendo los nervios y llorando, lo admito, por una tontería, entonces para contentarme me dijeron que solo una de las dos cosas, y preferí los apuntes.

Mi madre se fue mal, porque me vio ponerme mal, como nunca me había visto, y solo era impotencia, pero bueno, se fue mal que para el caso y lo que a mi me importaba es que ella se iba mal, con lo bien que estaba más o menos dadas las circunstancias.

Me despedí de ellas con abrazos y besos y nuevamente me fui hacia mi habitación sin mirar atrás.

Y allí volví a pensar, por una mierda de espuma me pongo así???? Menuda tontería. Eso si, pensé… como tenga que estar mucho tiempo aquí…. O follamos todos o la puta al río, le contaría a mi psiquiatra lo que yo veía que era prohibitivo y que se pasaba por alto o ni se enteraban…llámame hija de puta si quieres, pero ese tipo de discriminación la llevo mal, sobre todo cuando yo me siento la perjudicada, evidentemente. Y más que me podia ver si hablaba, pues habría registros, no dejarían tener nada, y eso me podria poner en contra tanto de mis compañeros, como del personal, porque sabrían perfectamente quien había dado el chivatazo. Ya veríamos, de momento me callaba y me preocupaba de mí, estaba contenta porque ya tenía algo más provechoso que hacer, además de leer.



martes 13 de mayo de 2008

Martes 29 de Abril de 2008.- (bis)


Miro el reloj, el único reloj, el que está colgado en el control de enfermería; y son las 4.30, ya es la hora de las visitas y sin darnos la medicación, con lo cual todavía no abren para que entre nadie.

Pienso en como va a ser el encuentro con mi madre, la última vez que me vio fue el lunes por la mañana, es decir el día anterior en urgencias, que no tiene nada que ver con esto, y además mi hermana le habrá contado como me quedé ayer después de ingresar en esta planta…. Ella se fue fatal también…llorando.

En fin…en seguida lo voy a comprobar…

- chicos!!! cada uno a por su vaso y a tomar la medicación, venga, que ya vamos tarde.

Hasta que todos no nos la tomamos no fue una enfermera a abrir la puerta, yo esperaba en la sala de la televisión sentada, a ver cuando la veía pasar. La vi, me miró sin verme y tuve que salir corriendo tras ella.

- mamá!! que estoy aqui!!

- hija!

La abracé como un oso, piensa que mido casi un metro ochenta y la saco una cabeza, jamás la había visto temblar tanto, ella que es tan tremendamente fuerte; como un perro cuando está mojado, frio y abandonado en la calle.

- cómo estás? Cómo te encuentras?

- bien, bien, de verdad que si, hombre, no doy saltos de alegría, pero mejor(secándome las lágrimas y a ella también)

- seguro? es que ya no te creo nada

- créeme, seguro, se ha terminado ya esta mafia de las mentiras, no puede ser, eso de estar engañándonos para no sufrir unos y otros...

- yo tenía que haberlo sabido desde el principio, soy tu madre.

- ya estamos, y yo tu hija! por la misma razón no quería que sufrieras, si yo se que voy a llegar hasta aqui...

- estás bien de verdad???

- que siiiii, vamos fuera, venga, que me dejan salir por el hospital, con el pijama y eso, pero solo por el hospital.

Cuando nos dimos la vuelta ahí estaba mi padre, había estado aparcando el coche y llegaba en ese momento. Yo siempre he sido poco cariñosa con mi padre, no me preguntes el porque… pero ha sido y sigue siendo así, aunque por esta vez le di un gran abrazo, aunque no resultó como el de oso, porque es de mi mismo tamaño.

Nos dirigimos hacia la salida, paré en el control y pedí permiso para poder salir, lo miraron en mi informe, me dieron la confirmación, pero antes me preguntaron si quien me acompañaba eran mis padres o que tipo de relación familiar teníamos. Y después ya me dijeron que podíamos ir a la salida que cuando llegáramos a la puerta nos abrían, pues nos veían por las cámaras.

Esperamos sentados en unas sillas de plástico a ver si venía mi hermana, no estaban seguros si vendría, pues estaba muy agotada, pero yo sabia que vendría.

Cuando llegó igual, abrazo, lágrimas mías, más preguntas y ya nos fuimos despacio por los pasillos y zonas comunes del hospital, buscando un sitio relativamente tranquilo, y lo encontramos.

Durante esas tres horas no me soltó mi madre de la mano o del brazo, y yo abrazada a ella. Buscamos la parte jocosa de la situación, les conté, a veces entre lágrimas y otras entre risas, como habían sido esas primeras horas, ese primer día...

Me reí mucho, nos reímos mucho, bueno, mi padre casi nada; en un momento en que se fue a la maquina de bebidas a por una coca cola me comentó mi madre que a mi padre le había afectado mucho mi ingreso, que le había pegado duro está nueva situación que nos tocaba vivir, que estaba muy triste, alicaído, pero que como siempre no saca nada fuera.

El tiempo voló, como lo hace siempre que estás en un buen momento o en una buena situación.

Volvimos a la quinta planta, solo dejan entrar a dos visitas por paciente y preferí que entraran conmigo mi hermana y mi madre.

Llamé al telefonillo, dije mi nombre y apellido y nos abrieron. Andamos agarradas de la cintura hasta el control, allí ya las abracé me despedí de ellas, con algunas lágrimas, y me fui para mi habitación (al final del pasillo) sin mirar atrás, no quería mirar atrás.

(espero no olvidar jamás ese abrazo, por ello te lo cuento, que a veces la memoria es flaca)

jueves 8 de mayo de 2008

Martes 29 de Abril de 2008.-

Ya he pasado mi primera noche; me desperté porque entraba luz por la ventana, no sabía la hora que era, solo hay un reloj en el control de enfermería.

Me levanté para ir al baño, tuve que acercarme hasta el mostrador para pedir que me abrieran el baño. Debía ser temprano porque había poco movimiento. 7:45. Madrugón y yo solita.

Además me encontraba inquieta porque la hora de la ducha empezaba a las 8:30 y había que ir por turnos, aunque aquí no se termina el agua caliente como en gran hermano. Justo hoy da la casualidad que solo había agua fría en todo el hospital, YUJU. Y yo necesitando una ducha pero ya!

- salvo que arreglen la avería, hoy de momento no se ducha nadie.

- (yo) y no me puedo duchar con agua fría? me da igual, llevo tres días en el hospital de día, en urgencias y lo necesito como el comer !!! (después de hacer el comentario, miré de reojo a una de las chicas anoréxicas... glups!!)

Total que al final terminé yendo a la ducha, pidiendo previamente mi neceser porque te lo requisan. Todo son medidas de seguridad. Se han quedado nuevamente con mi desodorante roll-on porque era de cristal, joer, no había/habían caído en eso, además como lo tienen todo en control todo el tiempo…cómo se me va a ocurrir que es peligroso. Pues NO, tiene que ser en envase de plástico y nada de sprays!!! El peine de púas anchas de gruesas casi como dedos y de plástico, sin ninguna arista, que ni púas ni leches, pues también se han quedado con él, ya me contarás como se puede lesionar uno con eso, pues nada, también requisado. Ah! Y el cepillo dental de pilas también. Nada de aparatos de pilas. La verdad sorprende mucho estar en un sitio así y todo lo que se llega a prohibir y a vigilar.

Después del desayuno he tenido la primera charla con el psiquiatra de la planta que me toca.

La verdad salgo muy contenta. De repente ayer me quería morir cuando ingresé y anoche después de dejar de llorar y de “ordenarme” a mi misma que esto no podía ser. Veía de lo que estaba rodeada, y yo no me veía así (Y bueno ya sabemos que una cosa es la percepción propia/subjetiva y otra la externa)

[inciso: por cierto me estoy dando cuenta de que el día que tenga que escribir esto en mi diario, porque lo haré sin duda, aunque sea un punto (socabrón, perdón socavón) de esta salgo y dejo constancia para que cuando a mi linda cabecita le de por irse a sus “asuntos”. Joe … cuánto textos; y “textos” busco]

A lo que iba, que pierdo el hilo; ahora estoy sola escribiendo en el comedor, sobre unas cuartillas. Me releo que ya no se por donde voy.

Pues eso que salgo contenta de mi primera charla con mi psiquiatra de planta, porque ha visto cosas muy positivas, las que yo también me veo y le he explicado. Ha vuelto a ser difícil y doloroso tener que “ponerle al día”, aunque tenía mi informa delante.

No he llorado tanto como las últimas semanas; he tratado de ser lo mas ordenada posible en mis pensamientos y en mi relato, porque empiezas contando una cosa y esta te deriva a otra, y a otra tiempo atrás para poder enlazar y explicar o tratar de ellos para ciertos comportamientos propios o reacciones.

Me ha preguntado si sabía realmente lo que me pasaba y de dónde me venían las ideas de quitarme la vida.

Saber cómo he llegado hasta aquí me lo llevo preguntando mucho tiempo, sin encontrar explicación, porque tampoco veía que la situación fuera más difícil o peor que otras ya vividas con anterioridad. Y lo único que me podía explicar es que tras conversaciones con mi querida Ana y las dos últimas con la psiquiatra que ha ordenado mi ingreso, es que además de tener una clara depresión máxima (profunda) es que tengo un agotamiento físico, emocional y mental. Llevo tanto tiempo tirando “pa’lante” que se me han agotado las baterías.

Me pregunta cuál es mi visión de mi vida; mirando hacia detrás y viendo todos estos acontecimientos pasados (divorcio, nueva situación en mi vida, la entrada del cáncer en mi vida familiar, el acoso y derrivo de mi jeje, A(ngus) etc….) pues yo le he dicho que a pesar de todo no pienso que mi vida sea mala, ya se que no es la mejor del mundo, pero sinceramente, siempre he pensado que me ha servido para aprender, y para mejorarme a mi misma. E ir con el tiempo “haciéndome” como me gusta ser o como me gusta estar, o sea lo que siempre he dicho, encontrar mi YO q no se dónde ni cuándo se perdió. Pero me da que se ha quedado frito del cansancio que lleva el pobre acumulado.

También se que ni es bueno ni me gusta estar hoy arriba en la ola y mañana en el fondo del abismo. No me gustan los extremos emocionales, aunque bien cierto es que se necesitan pequeñas cimas de alegría y algún bachecillo, pero solo BACHECILLO, no un puto (perdón) socavón como este.

[Otro inciso: sabré descifrar mis letras cuando esto lo escriba en un documento de Word?]

Por un lado no me gustaría nunca olvidar todas las sensaciones que tengo para no tener que volver aquí (lo que quiere decir por ende no volver a “caer”) y por otro lado me gustaría dejarlo atrás cuanto antes, que pase rápido y estar de nuevo en casa; como hacer borrón y cuenta nueva.

Siento como si me hubieran robado mi vida, ansío mi vida la anhelo.

Maquillarme, arreglarme, dormir cuándo y cómo uno quiere y me apetezca, entrar, salir, conducir, mi trabajo…

Pero también se que todo tiene que llegar con calma, no quiero correr (a pesar de lo que me gusta la velocidad) porque quiero que esta vez todos mis intentos para salir del todo, pero del todo, todo verdadero, y no que sea una nueva “visión” en el desierto.

No se qué hora es, pero antes de comer me voy a echar un rato, qué siestorra me pegaba ahora, como diría mi Laurita.

(copiado textualmente de mi manuscrito con dicha fecha)


lunes 5 de mayo de 2008

Lunes 28 de Abril de 2008.-

Hoy a las 7 de la tarde, más o menos, me subieron a la planta de psiquiatría, después de los 4 días ingresada en urgencias.

Este episodio de mi vida creo que va a ser la parte más oscura, y yo ya pensaba que había pasado alguna que otra, pero mira va a ser que no.

Voy a intentar contarte todo lo que me ha pasado por la cabeza desde que llegué hace unas horas.

Esto es lo más parecido a una cárcel, bueno no, a cualquier planta de cualquier psiquiátrico de peli de serie B.

Yo se que aquí estamos todo tipo de casos (cosa complicada) creo que hay un par de anoréxicas, es lo único que podría adelantarte hoy con las pocas horas que llevo.

Al venir de urgencias, yo venía pertrechada y tan mona (todo hay que decirlo) con mi pijama lila y una bata, el pelo más o menos arreglado y medio maquillada, que no era poco estando como estaba todos estos días atrás; con los continuos pensamientos de terminar con mi vida.

Para entrar en el ala de psiquiatría tienes que llamar a un interfono, la puerta es de hierro y exactamente igual que la de cualquier portal de barrio, en blanco, con muchos barrotes y cristales traslúcidos.

- quien es?
- el ingreso, responde la celadora.

Mi hermana y yo avanzamos por un pasillo prácticamente desierto (de personas y de objetos). A medio camino de la longitud del pasillo se encuentra el control de enfermería, acristalado como una sucursal bancaria que ha recibido muchos robos.

De allí salen 2 auxiliares que nos miran de arriba abajo, porque entra las dos porteábamos una gran mochila con mis pertenencias, que ilusamente pensaba me iban a dejar conservar. JA!

Nos llevan a una habitación (todas son compartidas) Allí me dice que me debo despojar del reloj, pendientes, cadenas, horquillas, gomas, anillos si llevaba.

Me empecé a desmoronar, como empezó a hacerlo el Edificio Windsor aquel día de febrero que se quemó.

A continuación el pijama, sólo, única y exclusivamente se puede llevar el pijama de la S.S. Más lágrimas y desconcierto.

Después sobre la cama vaciamos la bolsa y el neceser; solo me pude quedar con un libro, la pasta de dientes, el champú y el acondicionador, los líquidos de las lentillas y las ídem al menos hoy me las permiten, mañana me asegurarán si me puedo quedar con ellas o no. (las lentillas)

Nada de espuma, laca, peine, secador, maquillajes, cremas, ni de manos, CERO. En el neceser solo se metió el champú, el acondicionador, la pasa de dientes, y el cepillo a ser de pilas dudan si dejármelo, con lo cual digo que si va a causar algún “conflicto” por la “distinción”, que me den uno normal de los de ellos; un par de bragas.

El resto de lo que me acompañaba se lo tenía que llevar mi hermana.

Yo seguía llorando a mares, ahora si que me quería morir, era como si me estuvieran anulando mi identidad.

Ni móvil, ni i-pod, ni nintendo DS, cero, nada de nada, salvo un libro, “El último Catón”.

Me parecía todo de lo más alienante. Si así pretendían curarme de una depresión máxima con pensamientos autonosequé (para que me entiendas, con claras intenciones suicidas, de autolesionarme)

Se llevaron a mi hermana para no se qué. Me metí en la cama a llorar deseando morirme en ese momento, no sabía cómo un sitio así podría ayudarme a salir del foso, pero si lo pensaba, si mi modo de pensar no cambiaba, no saldría jamás de aquí, y…. parece que algo hizo clic.

Hay una sala común para la t.v., Hay un comedor común donde los celadores nos reparten las bandejas y con nuestro propio vaso de plástico, con tu nombre rotulado y del cual has de ser guardián como si fuera algo así como el “anillo” de Gollum, tu tesoro.

El neceser se lo quedan en el control de enfermeras. Cada vez que quiera ir al baño de la habitación tengo que pedir a las enfermeras que lo abran.

La hora de la cena está vigilada por los celadores y auxiliares, que no haya movidas porque algunos no quieren lo que tienen en su bandeja.

Me senté tímidamente en una mesa del centro, porque parece ser que también tienen sus sitios asignados y yo soy la última, la paria. Sin hambre moví de sitio la comida del plato, dos croquetas y una loncha de pavo fue lo que cené. Pregunté si era obligatorio comerse todo y me dijeron que no, así que me levanté, dejé la bandeja en el carro, cogí mi libro e intenté “integrarme” en la sala de la tele, aunque fuera leyendo, pero me miran con recelo, a parte de las paranoias que tenga cada cual, que esa es otra.

Me cansé de leer, decidí quitarme las lentillas, eran las 9 de la noche. La enfermera conmigo me abrió el baño y esperó que terminara, porque no me podía dejar a mano tantas cosas. Y yo torpe, perdida, desatolondrada sin saber ni lo que tenía que hacer y dando dos mil vueltas.

Quise meterme en la cama pero me aconsejó la enfermera que no lo hiciera porque a las 11 daban la medicación, que había que tomar en el mostrador delante de ellos.

Para entonces ya había tomado la decisión que yo allí no me quedaba y mucho menos morirme, aunque fuera lo indicado en ese momento.

Así que he pedido unas hojas y he manuscrito todo esto (qué no se si algún día verá la luz en mi diario)

He pedido si me pueden traer los apuntes para estudiar porque si no, no se a qué me voy a dedicar.

Lo que te decía, me estoy pensando si sería muy recomendable para mis padres que mañana por la tarde en la visita restringida vean como es esto, no se lo merecen, pero dejarles fuera creo que les produciría más dolor… no se, ahora me voy a dormir.


Fin de mi primer día.

(copiado textualmente de mi manuscrito con dicha fecha)

jueves 17 de abril de 2008

escribiéndote.-

No se de qué modo y manera va a resultar contarte lo vivido y sentido en las últimas semanas...

La historia con A(ngus) está finalizada, no sabe lo que quiere o deja de querer conmigo, ni me quiere lejos pero tampoco sabe lo que me puede ofrecer, así que yo la doy por finalizada, o mejor dicho, trato de empezar a asumir el fin, porque se que me va a seguir buscando, de hecho lo ha hecho, pero yo necesito tiempo para volver a mirarlo como una amiga, como su amiga que fui desde el principio, y los sentimientos que por él tenía(todavía alguno tengo, porque no se como se deja de querer de la noche a la mañana, no lo conseguí aprender cuando me divorcié, así que ahora difícilmente puedo aplicarlo).

Con D(ante) he tratado de comentar delicadamente el momento del beso y tampoco hay nada, soy una amiga; porque a mi pregunta de: "no me estarás insinuando algo sobre el beso_mal_dado_peor_recibido_y_torpe que te di el otro día?", y su respuesta fue "no me seas bicho, no me seas bicho", fin. Aunque nuestro trato sigue siendo el mismo de antes, amigos, amistad.

Todo esto han debido ser las últimas gotas negras que enturbian mi vaso de felicidad/ánimo, porque han hecho que de una forma estrepitosa me encuentre totalmente derrotada, agotada, extenuada y sin ganas de seguir adelante.

En mi sesión con Ana de hace dos semanas tuve un ataque de ansiedad que ni ella pudo calmar, con toda su experiencia y profesionalidad, y que estaba ya más que cansada de la situación que llevaba meses viviendo y de la cual no era capaz de salir, del hoyo en el que me encontraba y que ya ni veía luz ni nada de lo que me agarraba antes para seguir (mi madre, mi hermana, el trabajo, laura, soraya....) ya no me valían, no me servían, no conseguía ver lo bueno de mi vida y que no quería seguir con ella.

Ante esa situación me dijo que se veía obligada a llamar al 112, a informar al juzgado de guardia y a mi hermana y a mi padre. Yo me negué a todo y solo lloraba. Trataba de convencerme por todos los medios de que los pensamientos negativos abandonaran mi mente, pero no podía con ellos, yo sabia que ese lunes tenía que ir a trabajar, que era mi obligación para con mi jefe y al día siguiente también, ahora el resto de los días yo no podía asegurarla ni garantizarla nada de lo que haría o dejaría de hacer; con ella siempre he sido y sigo siendo muy sincera y lo sabe, que si no se lo que voy a hacer esta tarde, como para saber qué tipo de decisiones tomaré mañana, y que siempre he funcionado por impulsos, que de momento y hasta ahora y en el ultimo minuto he logrado detener.

Cuando llegó el 112 yo me negué a ser llevada al hospital, y ellos no me podían obligar, tan solo tratar de convencerme que necesitaba la evaluación de un psiquiatra y que me reajustara la medicación, pero yo solo insistía, en que debía ir a trabajar y no iría.

Ana les tuvo que dejar ir, porque no podían llevarme contra mi voluntad; volvió a insistirme que al día siguiente me llevara mi hermana a urgencias a psiquiatría y eso fue lo único positivo que consiguió arrancarme. La dije que aunque no me creyera, entendía perfectamente su posición, y ante las perspectivas de intento de acabar con mi vida que tenía, que dejaba sobre ella un gran cargo de conciencia, pero que yo no podía hacer más y que no me podía pedir más.

Los días siguientes fueron todo automatismo e inercia, como siguen siendo hoy, hacer por hacer, pero los pensamientos de finalizar con mi sufrimiento siguen ahí como posible solución.

A los dos días fue a urgencias, a psiquiatría, no me pudieron atender (que bien.... así es como se cuidan de las personas que tienen mis intenciones....) me dieron cita para la semana siguiente, es decir, el miércoles de la semana pasada.

Todavía no se cómo aguanté hasta entonces y sigo hoy con el día a día. Seguramente leas todo esto de un modo incrédulo, porque siempre se ha dicho que el que amenaza con suicidarse nunca lo cumple. Eso mismo le dije a Ana y a la psiquiatra y me dijeron que eso no era ninguna máxima y no tenía ninguna base, solo qué había personas que eran capaces de expresar y comunicar su estado y otras no, pero para eso estaba el examen médico especializado.

Cuando entre a la consulta de psiquiatría, la doctora me hizo sentir cómoda, lo que hizo que entre lloros le consiguiera contar lo que me ocurría; a cada pregunta que me hacia sobre mi vida, ya fuese el trabajo, la pareja o parejas, todo eran mas lloros porque siempre había una causa que me hacia sentir "el dolor de corazón" que yo tenia.

Intentó razonarme que era totalmente normal que me sintiera como me siento, que en los últimos cinco años más o menos cada pilar de mi vida de la vida de cualquier persona, había sido removido bruscamente y sin apenas darme tiempo a ir recuperándome de cada uno de estos golpes, y que además tampoco es que tuviera motivos o pequeñas cosas que me aportaran felicidad. Entonces me comentó que necesitaba mucho descanso y reposo, dormir mucho, pero que ese sueño fuera reparador, porque no lo estaba siendo y desde hacia mucho; y además y lo más concluyente de todo es que yo ahora mismo era un peligro para mi misma, con lo que, muy suavemente me dijo, debo ingresarte por unos días o debes tomarte unos días de reposo en casa y vigilada...

Cómo!!! me puse como loca, ingresada yo???? y lo que eso iba a suponer para mi madre!!!! no, no, no, no.... tampoco voy a ser demasiado detallista en esta parte.

Conseguí o consiguió calmarme, y llegamos a un acuerdo... no habría ingreso ni baja médica si en el mismo momento en que se me cruzaran los pensamientos negativos y fuese a actuar que me presentase en urgencias y lo dijera.

Ahora tengo una medicación del doble a la que llevaba, más una pastilla para que el sueño que duerma consiga ser reparador y haga su efecto.

El lunes 14 empecé mis dos semanas de vacaciones y lo único que quiero es dormir, dormir, dormir y no pensar. Y ya el primer día me dijo me madre (que poco sabe de todo esto, aunque es madre y por consiguiente "bruja"): pero cuánto duermes!! te vas a pasar así todas las vacaciones???" y ya directamente me quise morir.... lo que me faltaba.

Creo que me voy a ir un par de días a un hotel de mi cadena, porque apenas tengo pasta después de la avería del coche de mil euros, y allí poder dormir, dormir, dormir sin tener que dar explicaciones....


miércoles 26 de marzo de 2008

26 de Marzo de 1969.-

Llevo unos días malos, de nuevo la caída es en picado y no parece que vea el fin del abismo….

Todo me afecta…demasiado.

Hoy le dí las gracias a mi madre por ser una luchadora, por pelear cada día al cáncer, por plantarle cara, por sacar fuerzas no se ni de dónde. Y lágrimas…

Durante esta última semana me ha estado mensajeando A(ngus) preguntándome cómo estoy, desde la última vez que hablamos y di semi rienda suelta a mis lágrimas y mis penas. Y lágrimas.

D(ante) sigue conmigo igual que siempre, como si lo del beso no hubiera pasado, no se si como buen amigo que es y sin tener nada de interes en mi más alla de la amistad lo pasa por alto o no se me ocurre otra alternativa. Y lágrimas.

Hablar con mi hermana de que no me veo saliendo de todo esto. Y lágrimas.

Hablar con Laura de lo mismo y “soportar” su cariñosa regañina de que no se tan egoísta, que no me mire tanto el ombligo que hay más personas de las que yo pienso y a las que importo, aunque no tengamos po***(palabras textuales de ella, jajaja) Y lágrimas.

Tengo tanta tristeza que soy incapaz de disfrutar de lo que tengo aún a sabiendas de que es bueno….y me duele, me duele mucho. Me duele ver cómo las personas que más quiero y más me quieren les duele ver cómo estoy… incluso a compañeros del trabajo o a mi jefe…ver cómo me miran…ver mi tristeza reflejada en sus ojos…


viernes 14 de marzo de 2008

buscando un sustituto.-

Mañana he quedado a comer con D(ante), luego iremos al cine.

He sido yo quien le ha propuesto vernos, y una vez más él siempre tan dispuesto, estoy tratando de recordar cuantas veces me ha dado una negativa por respuesta y la verdad han sido muy pocas, prácticamente casi siempre ha estado bastante disponible para mi. Y ya no te cuento la relación "mailística" que tenemos desde hace meses y durante toda la semana.

Todavía sigo sin saber de qué "palo" va conmigo...pero creo que mañana me voy a enterar... si le echo más valor que la última vez, claro...

No se si pedirte que me desees suerte o si prefiero susto.

...


A(ngus) sigue revoloteando en mi mente y naturalmente en mi corazón...hace una semana me llamó por teléfono y estuvimos varias horas "colgados"...con nuevo intento de vernos....

Se que tengo que cerrar este enganche que tengo con él, pero cualquier cosa que intente me duele, y mucho, a parte de que justo estos días me ha pillado de bajón, a "pelo" como me dijo Ana, porque llevaba ya como dos meses bastante bien, que de mi propia iniciativa dejé la medicación...justo cuando "reapareció" mi debilidad.

Te diré que hablamos muchas cosas, sobre todo yo, por primera vez me vio (oyó) vulnerable, llorando, por una sola vez me di la prioridad de ser yo la que estaba mal, la que necesitaba de él, la que por una vez no era la carita bonita que siempre sonreía y que todo estaba bien, por una vez... y por una vez se sintió impotente...desconocía todos mis tormentos... y aún así... todo sigue igual...

...

Mañana quiero saber qué siento besando a D(ante)


ACTUALIZO... noche del viernes al sábado... 1:45

Haz leña del árbol caído, lo necesito, no quiero ni tu compasión, ni un "él se lo pierde".
He confundido todas y cada una de las "señales" que yo pensaba que eran.
Toda la tarde juntos, bien, te cuento como yo me he sentido, claro, y digo bien, como sinónimo de cómoda.
Cine, después me dice que ha quedado con ex compañeros de curro, que vaya yo también, me armo de valor y voy. Sigo sin atreverme a besarle. Así que lo voy alargando. A ver si me llegan las fuerzas. No te negaré que el detalle de que me una a "su círculo" me gusta. Cada uno en su coche.
Ya no me enrollo más contándote más detalles ni por menores de lo que pasó antes del beso, porque tan solo todo el mundo con el puntillo de la sidra, yo no bebo, te lo recuerdo, si, ya se, soy una siesa (y muchas más cosas).
Cierran el bar, deciden seguir de bares, yo creo que ya no pinto nada y no quiero seguir "comprometiendo" con mi presencia a D(ante). Al nuevo sitio donde van está justo en la misma dirección donde tengo aparcado el coche, yuju, pienso, asi ni tan siquiera voy a tener opción de despedirme; pero cuando llegamos D(ante) les pregunta dónde van y que después se acerca...vale, pienso... ahora ya si que no tienes escapatoria y tienes que hacerlo para salir de dudas, si no, de qué ha servido toooooodas estas horas?
Hablamos cuatro tonterías más y...

mor: se que seguramente me arrepienta de esto... pero...

Y me acerco, se piensa que me voy a despedir con los dos típicos besos pero no, le beso en la boca, bueno, en los labios, repito la acción... y nada, no ocurre nada...
Todo muy rápido, como veo que igual que lo beso, me besa, pero nada más, abro el coche, me meto dentro y tan solo oigo... cuando llegues mándame un sms para saber que has llegado bien, estoy despierto, ya lo ves.
Y aún así, cuando he llegado a casa me he pensado en enviarle el sms... total qué sentido tiene?

Así que me he tirado a una piscina, no ya que no tuviera agua.... es que ni tan siquiera había piscina...
No tengo sustituto para A(ngus) y encima esto va a hacer que se me quiten muuuuuuchas ganas de intentar nada con nadie....

Y tengo muchas ganas de llorar... pero no puedo...

miércoles 5 de marzo de 2008

enamorada.-

jueves 14 de febrero de 2008

persistencia.-




Qué haces cuando se mete una canción en tu cabeza y la tienes sonando constantementem volviendo cada vez que dejas de hacer el esfuerzo por no recordarla?

Y cuando se trata de una persona?


lunes 11 de febrero de 2008

fin de semana.-

Viernes.-

Reunión en el trabajo, y eso que era mi primer día libre después de nueve seguidos trabajando, y trabajados muy intensamente, entre fitur y el cierre y fin de mes he estado saliendo a las mil y monas, con lo que me he dado cuenta que estoy haciendo demasiadas horas en el trabajo, y eso no es del todo bueno, porque empiezo a acusar el agotamiento. A lo que iba. Después de la reunión había quedado con D(ante) y estaba yo toda dispuesta a no dejarle escapar vivo, hoy no se iría si que supiera como saben sus besos, y que luego fuera lo que dios (o quien sea) quisiera, si no le gusto, si solo quiere que seamos amigos o lo que fuera, pero ya estaba bien, de hoy no pasaba.

La reunión terminó más tarde de lo previsto, D(ante) me esperaba fuera del hotel, en la puerta. Salí y nos dirigimos a alguna cafetería cercana, eran las seis de la tarde y él llevaba toda la semana madrugando, estaba cansado, así que tampoco iba a ser una cita demasiado extensa.

Estuve muy a gusto como siempre, y cada vez me pasa más a menudo con él, estoy muy cómoda. Llegó el momento de despedirnos, y se acercaba el momento en que había planeado comerle la boca... pero al final no me atreví...no se para qué preparo tanto algo si luego al final no me veo con fuerzas... me salen mejor las cosas cuando no les doy tantas vueltas...

Sábado.-

Por la mañana había quedado con P(iter) para devolverle su libro de calificaciones (me pidió que si podía ir en su nombre a recogerlo). Y es que en los últimos meses rara es la semana que no me llama un par de veces, y en estas últimas semanas nos hemos visto también bastante. Yo ya no me sorprendo, aunque no se si quiere algo conmigo... yo creo que no, debería de dejar de pensar que todo aquel ser masculino que se acerca a mi y quiere trato conmigo es que quiere algo más que una simple amistad. Pues eso, que ya no me sorprende nada de él desde el día que me pidió que si le acompañaba a las rebajas para comprarse ropa, aunque luego al final creo que fue más bien excusa para terminar tomando algo, porque no se compró nada, y así estás ultimas semanas, hemos quedado bien por unas cosas o por otras y me ha invitado a algo.

Cuando regresaba a casa al medio día me paró la Guardia Civil en un control.

- buenas tardes señorita
- buenas tardes
- me permite su documentación y la del vehiculo?
- si, claro (le di mi carné, que lo llevaba a mano, en el bolso) la documentación del coche la tengo en el maletero, me tengo que bajar, puedo?
- si, si, claro, con cuidado

Me bajo, y para variar pienso... debería ponerme el chaleco o al menos preguntarle.
Voy hacia la parte trasera del coche y cojo la carpeta donde llevo todo lo referente al coche.

- debería llevar mejor la documentación más a mano. El chaleco?
- debería de habérmelo puesto, verdad? lo llevo detrás de mi asiento
- a mano no?
- si , si, ahí (señalando mi asiento) detrás
- bien, no hacia falta que se lo pusiera, pero se lo digo porque igual otra vez da con otro compañero más quisquilloso, y para evitar una amonestación
- ya... claro, entiendo.

Abro la carpeta para sacar la documentación, con tan mala suerte que se me caen al suelo unos papeles y empiezan a volar... jo... pienso... si es que me pasan unas cosas...
Y el guardia detrás de ellos para recogerlos del suelo.

- lo siento, jo, soy lo peor, mejor me vuelvo a meter en el coche para buscarla
- si, tiene que tener una carpetita...
- si, si, si se cuál se la dccumentación del coche, pero con los nervios ahora no la veo...
- por eso le decía que mejor la lleva en la guantera.
- ya... ya! aqui está!
- y el recibo del seguro del coche??
- ah! si, es verdad, lo tengo aquí (sacándolo de la guantera)
- qué pasa? lleva cada cosa por un lado?
- esto... soy un poco desastre... lo reconozco... pero es que me lo han pasado ahora en enero y no lo había guardado todo junto...
- bueno, mejor se lo meto aquí y lo deja todo a mano para no tardar tanto, no es que no tenga prisa, pero igual usted si, y algo que puede durar tan solo un par de minutos pues hacen que pierda tiempo.
- ya... muchas gracias, buenas tardes, hasta luego
- hasta luego, buenas tardes.

Domingo.-

Por la mañana había quedado a tomar el aperitivo con un nuevo contacto masculino. Él estaba poco experimentado en citas cibernaúticas, así que prefería algo que no fuera muy comprometido y tal. Así que quedamos a medio camino de los dos, en el centro comercial Parque Corredor a las 12.30.
Cuando estábamos tomando confianza y empezando a relajarnos, oímos por la megafonía del centro que por causas técnicas procediéramos a desajolar el centro por la puerta más cercana y en calma, si carreras, tanto clientes como trabajadores del centro. Las camareras del bar donde estábamos empezaron a decir que era una amenaza de bomba, que debían darse prisa, había que salir pitando. Todavía no había demasiada gente, y ese rumor fue el que recorrió todas las bocas de todas las personas que nos encontrábamos. Ya en la calle, carreras de familias, niños, gente, coches saliendo deprisa, los accesos del centro cortados, solamente dejaban salir. Yo me puse muy nerviosa, para que engañarte, quizás pienses como mucha gente que seguro fue un graciosillo o un trabajador cabreado, pero créeme, no se evacuan centros comerciales así como así, y lo se porque cada año tengo una formación obligatoria sobre evacuación del hotel en caso de incendio y procedimiento a seguir en caso de amenaza de bomba.
Nos despedimos, y yo salí tan rápido como pude. Quedamos en volver a vernos, porque está cita no contaba. Cuando llegué a casa me llamó para saber si estaba más tranquila, y tratar de reírnos un poco por la situación. De estas cosas que piensas que solo le pasan a los demás.


Bonito fin de semana libre